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La Coctelera

Argentina: Dreyfus levantará otra planta de biocombustibles

25 Septiembre, 2008

La ola inversora granaria no se detiene.

Dreyfus teje una nueva inversión industrial. Construirá una nueva planta de biocombustible en Bahía Blanca por cerca de u$s 40 M.

Así se lo anticipó ayer a punto biz la ministra de Producción de la provincia de Buenos Aires, Débora Giorgi, luego de su exposición en el Seminario Internacional de Puertos, Vías Navegables y Comercio Exterior que se realiza en la Rural de Buenos Aires en el marco de la Expo Comec 2008.

A principios de agosto, comenzó a funcionar la primera planta de biocombustible de Dreyfus en su complejo en Timbúes, al norte de Noble. En julio pasado presentaron su proyecto para Bahía Blanca, la empresa anunció una inversión de u$s 130 M para la construcción de una terminal cerealera en el puerto para la recepción, almacenaje y embarque de granos (trigo, maíz y soja) y subproductos.

“Cuando firmaron el contrato de concesión de uso con el Consorcio de Gestión de Bahía Blanca nos comunicaron que el puerto y los depósitos sólo serían la primera parte del proyecto, que incluirá en una segunda instancia la construcción de una planta de biocombustibles de grandes dimensiones”, contó la ministra. “La inversión está contenida dentro de los u$s 130 M anunciados”, precisó. “Arrancarán con almacenaje para 64.000 toneladas y una capacidad de embarque de 1.200 toneladas por hora, pero luego lo ampliarán y finalmente harán la planta”, agregó.

Según sus cálculos, “las obras comenzarán en 60 días” y explicó que la decisión de Dreyfus de elegir Bahía Blanca reside en que “tiene una ventaja como puerto para la exportación de productos agrícolas, que es el calado adecuado a los nuevos barcos cerealeros que se comenzaron a utilizar en el comercio internacional”.

No se trata de la única inversión en marcha de Dreyfus en esa zona de Buenos Aires. Compró un predio de 23 hectáreas a u$s 7.000 cada una en el parque industrial de Olavarría para edificar un centro de acopio estratégico que hará punta en la compra directa y abastecerá al puerto de Bahía Blanca.

Giorgi destacó que la inversión de Dreyfus es parte de un paquete de inversiones portuarias por u$s 640 M que la provincia recibió en los últimos 8 meses. Entre las inversiones portuarias que repasó están los u$s 100 M de Exsolgan en Doc Sud, los u$s 240 M de TecPlata y los u$s 170 M en el futuro complejo Río Colorado (en Bahía Blanca) que se convertirá en el jugador más fuerte de exportación de potasio.

“También tenemos disponible un crédito del Fondplata por u$s 59 M a 20 años y a una tasa del 7% para el desarrollo de obras de infraestructura portuaria en San Nicolás, San Pedro, La Plata y Dock Sud”, dijo.

“Todo esto es parte de la decisión política del gobernador Daniel Scioli de poner al tope de la agenda una política portuaria provincial como eslabón fundamental para el crecimiento con desarrollo”, completó.

Por Mariano Galíndez

Gentileza de Punto Biz para Nextfuel Argentina/biodiesel.com.ar

Tucumán - Biocombustible. Bioetanol. Adhesión Ley 26093

www.ecofield.net
11 de Mayo de 2008

Novedades Legislativas

Ley N° 8.054. Sanción: 10/4/2008. Promulgación: 28/4/2008. B.O.: 5/5/2008. Medio ambiente. Registro Provincial de Productores Forestales. Vigencia de la Guía Forestal de la ley 3623. Norma complementaria.

Art. 1° - Adhiérese la Provincia de Tucumán a la Ley Nacional N° 26.334 - Régimen de Promoción de la Producción de Bioetanol y a la Ley Nacional N° 26.093 Régimen de Regulación y Promoción para la Producción y Uso Sustentable de Biocombustibles.

Art. 2° - De forma.

Fuente: Poder Legislativo Provincial

Biocombustibles. ¿Tucumán será alcohol?

www.contexto.com.ar
Edicion N° 321 -- Sábado, 15 de Diciembre de 2007

FEDERICO LANNES Y CARLOS PUCCI DICEN QUE FABRICAR 200 MILLONES DE LITROS DE ETANOL GENERARIA UN ALZA DE 5% EN EL PBI DE LA PROVINCIA.

  1. “En Tucumán el alcohol se produce a partir de la melaza, que es un residuo del azúcar. En el futuro deberán hacerse inversiones, porque además de la melaza tendría que producirse parte de la caña exclusivamente para alcohol, que es lo que está haciendo Brasil, que este año tendrá una producción de 475 millones de toneladas de caña, de las cuales el 60% va a hacer alcohol y con el 40% a azúcar", remarcó Jorge Scandaliaris, de la Estación Experimental.
  2. Opinó que el cañaveral crecería en 40.000 hectáreas, y los ingenios deberán invertir en capacidad de destilación. “Deberá buscarse una solución en materia ambiental, porque la producción de etanol genera un enorme volumen de vinazas, que deben ser debidamente tratadas.”

"El PBI de Tucumán puede tener un importante crecimiento durante los próximos años a partir de la expansión de la industria azucarera, sustentada en la fabricación de alcohol", consideraron los economistas Federico Lannes y Carlos Pucci. Ambos profesionales elaboraron un trabajo de investigación sobre "La agroindustria azucarera y su influencia en el Producto Bruto Interno de Tucumán", con el auspicio del Banco Santiago del Estero.

Para producir 200 millones de litros de etanol, que es lo que podría demandar el mercado nacional a partir de 2010, cuando se ponga en marcha la obligación de “cortar” las naftas con un 5% de biocombustibles habría que incrementar un 17,56% el volumen de caña de azúcar que muelen los ingenios tucumanos (13,4 millones de toneladas), y esto llevaría a un incremento del PBI provincial de entre 5,02% y 5,43%.

Para un PBI provincial estimado en 24.681 millones de pesos, la producción adicional de 200 millones de litros de alcohol generará un incremento en el producto bruto de entre 1.239 millones y 1.340 millones. En cambio, si se produce un aumento del gasto público similar al incremento en las toneladas de caña molida de 17,56%, se podría esperar un crecimiento del PBI de 2,35% (580 millones de pesos).

"En Tucumán, un peso invertido en la agroindustria azucarera impacta 2,39 veces más en el PBI que un peso gastado por el Gobierno", sintetizaron. Esto se debe "al enorme peso que dentro del total del gasto público tienen las erogaciones en personal, y que generan una demanda muy alta en productos de consumo inmediato". Pucci y Lannes ponderaron la decisión política del gobierno nacional de otorgar prioridad a Tucumán en la producción de alcohol para naftas.

"Esto posibilitará inversiones en el sector agroindustrial azucarero, en un juego recíproco de cooperaciones entre los sectores público y privado", destacaron. Los autores explicaron que "el conjunto agroindustrial azucarero ha representado durante más de un siglo el paradigma de la actividad económica de la provincia, al punto que se llegó a acuñar la expresión Tucumán es azúcar. Esto fue cierto hasta promediar la segunda mitad del siglo pasado.

Desde entonces, la importancia relativa de otros sectores económicos fue creciendo. Hoy se estima que el sector azucarero aporta 10,5% del PBI provincial (3,1% el sector cañero y 7,4% la industria)." Pero a eso debe añadirse que la actividad agroindustrial azucarera tiene la particularidad de influir significativamente en el nivel de actividad de otros sectores de la economía provincial, como en diversas ramas del comercio y la industria (indumentaria, alimentos, bebidas, agroquímicos, maquinarias agrícolas, combustible, talleres metalúrgicos, reparación de vehículos, etc.) y en el sector servicios (financieros, comunicaciones, transporte, seguros, etc.).

Lannes y Pucci prevén que la producción azucarera de la provincia seguirá creciendo "por la gran eficiencia que muestra especialmente el sector agrícola". Destacan también el horizonte que abre la fabricación de alcohol por parte de los ingenios. "Si a los altos precios internacionales del petróleo agregamos la crisis energética que vive el país, los biocombustibles vuelven a tener vigencia como una fuente alternativa de energía renovable", señalaron.

"De todas las provincias argentinas, Tucumán es la que está mejor dotada por su volumen de producción y su experiencia con el programa alconafta para liderar la producción de etanol", subrayaron. "Esto constituye una indiscutible fortaleza de Tucumán y de las demás provincias azucareras del NOA. Pero también debemos señalar que la falta de políticas de Estado capaz de asegurarle al productor la estabilidad fiscal y previsibilidad en cuanto a los resultados, constituyen una de las debilidades que no pueden soslayarse, al igual que la mediterraneidad y la distancia al puerto, junto con un sistema ferroviario de cargas sumamente deteriorado.

" Los especialistas estimaron que el actual escenario internacional en materia de energía abre una posibilidad firme para revitalizar la industria azucarera de Tucumán, y fortalecerla con vistas al futuro. En ese sentido, enumeraron distintas experiencias y avances que se llevan a cabo en distintos países, propiciando la utilización del alcohol como combustible.

Explicaron que las principales automotrices del mundo, como la alemana Volkswagen, las norteamericanas General Motors, Ford y Chrysler, y la italiana Fiat, ya están fabricando vehículos con motores preparados para funcionar con mezclas de biocombustibles, con un amplio espectro de flexibilidad (nafta, biodiésel, etanol, derivados de aceites vegetales, etc.).

La modificación de la ley de Biocombustibles para que los azucareros accedan a los beneficios de promoción fiscal, sin que caiga el sistema de protección del mercado interno, puede abrir una fructífera etapa para la principal actividad económica de Tucumán. Aunque el uso de alconafta en el país se generalizaría dentro de dos años, ya hay conversaciones entre directivos de Los Balcanes (ingenios La Florida y Aguilares) y Repsol YPF para iniciar la venta de la mezcla en 2008.

El proyecto prevé incorporar 1% de alcohol y significarían 10.000.000 de litros mensuales a un valor de 50 centavos de dólar el litro, que surge de la fórmula polinómica planteada para fijar el precio del etanol en el proyecto de ley. El valor plantea un importante aliciente ya que actualmente el fluido cotiza a U$S 0,40 el litro elevando un 20% los ingresos.

http://www.contexto.com.ar/nota.asp?edicion=221&id=8397&rubro=Az%C3%BAcar&id_rubro=165

Energía en los cañaverales

www.contexto.com.ar
Edicion N° 324 -- Sábado, 15 de Marzo de 2008

La producción de alcohol tiene larga historia en Tucumán. Datos de un mercado promisorio.

CLAVES:

SUBPRODUCTOS

  1. La caña puede ser aprovechada para múltiples producciones, además del etanol. A partir de la melaza, vinaza o el bagazo, subproductos de la caña, es posible producir desde energía eléctrica hasta nutrientes para la alimentación, pasando por múltiples artículos industrializados (medicamentos, champúes, jabones, helados, papel, madera de aglomerado, insecticidas, vodka, licores, bolígrafos, teléfonos e infinidad de objetos de plástico biodegradable).
  2. El gigante japonés Ajimoto fue uno de los primeros en descubrir las ventajas de la biotecnología a partir de la caña. Desde 1997, la empresa ha invertido 150 millones de dólares en dos plantas en Brasil cuya producción alcanza las 130.000 toneladas anuales de lisina, aminoácido que se utiliza para equilibrar la alimentación de animales como aves y porcinos. La empresa brasileña Irmãos Balbo fabrica plástico biodegradable a partir del azúcar de caña, y Zillor cada año exporta 18.000 toneladas de levadura de caña.

EL EJEMPLO DE BRASIL

  1. Según el presidente Lula, los biocombustibles son la vanguardia de una revolución energética liderada por Brasil, que fabrica el etanol más barato del mundo (cuesta 70% menos que la nafta). La tradición brasileña en el cultivo de caña de azúcar -la materia prima más eficiente para producir etanol- fue clave para el éxito del Programa Nacional de Alcohol (Pro-Alcool) desde 1975.
  2. La vinaza, subproducto de la destilación del etanol, inicialmente se tiraba a los ríos, causando daño ambiental. Pero luego se halló que era un buen fertilizante, y en los 80 se desarrolló un sistema de transporte con camiones, cañerías y ductos, para llevar la vinaza desde las destilerías a los campos.
  3. También usaron el bagazo para impulsar turbinas de vapor y generar electricidad. Esto ayudó a mantener el etanol a bajo costo. Hoy, Brasil es el segundo productor del mundo (20 mil millones de litros, exportando el 20%) después de Estados Unidos (24 mil millones). El 45% de los vehículos brasileños usa etanol. Parte de la demanda se debe al éxito de los vehículos “flexibles”, que pueden usar gasolina, etanol o una mezcla de ambos. Los autos fueron desarrollados por la firma alemana Bosch, en San Pablo, y presentados en 2003.

BUSCARAN ORO NEGRO

  1. El alza del petróleo lleva a reanalizar alternativas energéticas que parecían inviables. El gobierno provincial decidió investigar la posible existencia de petróleo en Tucumán. "Hay viejas prospecciones que deben ser actualizadas", dijo el secretario de Desarrollo Productivo, José Lobo Viaña. "Al habernos transferido la Nación la propiedad de las reservas de petróleo, tenemos que comenzar a avanzar con este proyecto", indicó. La provincia costeará un estudio, para luego licitar los trabajos de prospección.
  2. Investigaciones realizadas por YPF en 1991 establecían la posibilidad de que hubiera yacimientos de petróleo en el área que se denominó "Santa María", que abarcaba un sector de Catamarca y otro de Tucumán, en Tafí del Valle, Monteros, Chicligasta, Río Chico, Alberdi y La Cocha. Además se preveía la exploración del área "Río Salí" (Trancas, Tafí Viejo, Capital, Simoca, Graneros y parte de La Cocha).

En 1925, Henry Ford dijo: "El combustible del futuro derivará de los productos agrícolas". Consistentemente, con esta predicción, en 1927, el primer Ford A venía equipado de fábrica con un carburador de regulación manual para dar al comprador del vehículo la posibilidad de usarlo con gasolina o alcohol. Antes, en 1922, en Tucumán una publicación de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Columbres (EEAOC) ya informaba sobre la posibilidad del uso de alcohol como combustible, ya sea solo o en mezclas con éter, bencina o nafta. En mayo de 1928 se llevó a cabo la primera experiencia práctica, utilizándose una mezcla carburante llamada "combustible Giacosa", por ser su inventor Luis Giacosa. Dicha mezcla empleaba el 15% de petróleo crudo, el 5% de metileno y el 80% restante de alcohol. La prueba fue realizada por el director general de YPF, el entonces coronel Enrique Mosconi, en Campamento Vespucio (Salta), y consistió en vaciar totalmente el tanque del camión Ford T que usaba el propio Mosconi y llenarlo con combustible Giacosa. El auto arrancó instantáneamente y funcionó a la perfección. En 1942, el gobernador de Tucumán Miguel Critto utilizó un vehículo accionado con un combustible que tenía 30% de alcohol desnaturalizado y 70% de nafta, para recorrer los cerros de la provincia, a modo de demostración de las experiencias que comenzaban a realizarse en el uso de un sustituto para la nafta. En el Departamento de Investigaciones de YPF se realizaron ensayos sobre este tema desde 1940. En 1978, en medio de los remezones de la crisis petrolera mundial, se relanzó en Tucumán la idea de adicionar alcohol etano a las naftas que reconocía como antecedente más cercano al programa Proalcool de Brasil. En 1979, el gobernador de facto Lino Montiel Forzano lanzó la estrategia de "Tercera Diversificación", con la alconafta como estandarte. En 1980, el mandatario logró que la Nación autorizara la comercialización del producto en Tucumán, Salta y Jujuy. El 15 de marzo de 1981 comenzó la producción de alconafta. En el 83, los precios internacionales del azúcar se desplomaron a 70 dólares la tonelada. Como no tenía sentido exportar, el sector se lanzó de lleno al alcohol. Impulsada por la Secretaría de Energía de la Nación, la alconafta llegó a comercializarse en 12 provincias. En el 86 se obtuvo la producción pico, con 341.000 litros. El plan no pasó del 89. La inflación terminó con la rentabilidad de la alconafta y los precios del azúcar treparon a 300 dólares la tonelada, lo que brindó un nuevo marco exportador a la actividad azucarera. ESCENARIO INEDITO. Hoy la situación se proyecta como más atractiva que nunca antes para la producción de etanol en Tucumán. Ante el agotamiento y encarecimiento del petróleo y otras energías no renovables, en el mundo se están alentando las alternativas. El año pasado, el Congreso aprobó la ley que fija un marco de promoción para la producción de bioetanol a partir de la caña de azúcar. La iniciativa complementa a la Ley 26.093 de Biocombustibles, y significa que el etanol de los ingenios tucumanos calificará para abastecer el corte obligatorio de las naftas con un 5% de biocombustible a partir de 2010. "Producir etanol de la caña es más barato -y genera más empleo- que hacerlo a partir del maíz. Nuestros industriales azucareros vienen desarrollando la tecnología necesaria para adecuarse rápidamente a las exigencias de la ley", afirmó el gobernador José Alperovich. Jorge Scandaliaris, director asistente de Tecnología Agropecuaria de la EEAOC, entidad que lleva casi un siglo en investigaciones sobre el tema en Tucumán, explica que la producción de etanol puede marcar una nueva era para el sector azucarero de la provincia. "Inicialmente, se puede sacar alcohol de las mismas variedades de caña que se utilizan hoy en Tucumán. En un futuro, se puede trabajar con variedades adaptadas para una mayor producción energética; pero con esta misma materia prima se puede procesar azúcar, obtener jugos y producir alcohol", explicó. Dejó en claro que habría que mejorar la capacidad de producción de las fábricas, porque, actualmente, el alcohol se produce a partir de la melaza, que es un residuo del azúcar. "Se debería pensar que además de la melaza tendría que procesarse materia prima exclusivamente para alcohol, es decir parte para azúcar y otra parte para alcohol. Es lo que está haciendo Brasil, que tiene una producción anual de unos 475 millones de toneladas de caña, de las cuales 60% se destina a hacer alcohol y el 40% restante para fabricar azúcar", remarcó el experto. Frente a este desafío, Scandaliaris opinó que los ingenios tendrían que invertir en capacidad de destilación. "Se podría estirar el tiempo de la zafra, a lo sumo un mes más de 5 a 6 meses, o un poco más. Pero también se podría incrementar la capacidad de molienda de los ingenios, es decir moler más cantidad de caña y, de hecho, cubrir una mayor demanda laboral, en todas las etapas de la producción." Hizo hincapié en que el mundo entero está buscando fuentes alternativas al petróleo, que se acaba y cuesta cada vez más. "En este contexto, el alcohol de caña tiene un rol importante. Esto sería como volver al plan alconafta y entrar al rumbo que marcó Brasil, como un combustible interesante. Se sustituye progresivamente los combustibles fósiles y la Argentina puede aprovechar esta demanda mundial. Se debe aprovechar la producción regional, que es muy competitiva. Esto significa más desarrollo, más puestos de trabajo, más hectáreas en cultivo", indicó el especialista. Una de las dificultades de la producción de alcohol a gran escala son los residuos que este proceso genera. "Si emprendemos este proyecto tenemos que ir de la mano con una solución. Es un proceso un poco lento, pero ya no se concibe la producción de alcohol sin el tratamiento de la vinaza. Estamos analizando alternativas y se trabaja fuerte en esto, para darle un tratamiento que no afecte al medio ambiente", indicó Scandaliaris. Los expertos estiman que los ingenios de Tucumán, Salta y Jujuy deberán invertir unos 150 millones de dólares para adaptar sus destilerías. El costo de una destilería supera los cinco millones de dólares. El empresario Jorge Rocchia Ferro afirmó que "el azúcar es una actividad de enorme futuro. En 2010 los ingenios tucumanos producirán 2 millones de toneladas de azúcar. Y ya contamos con la herramienta legal para transformar a nuestros cañaverales en pozos petroleros, multiplicando la fabricación de etanol". CORTE OBLIGATORIO. La ley de biocombustibles desde 2010 la obligatoriedad de corte de motonaftas con etanol al 5%. Esto representa una necesidad adicional de etanol de 200 millones de litros, que puede ser provista por los ingenios tucumanos, que tienen un potencial de producción de 400 millones de litros, lo que abrirá también el mercado de la exportación. En ese sentido, el ingenio La Florida, de Rocchia Ferro, negocia con la firma nipona Mitsubishi la salida de su etanol rumbo a los mercados asiáticos, utilizando el Paso de Jama y el megapuerto chileno de Mejillones. El empresario no descartó que para la producción de biocombustibles se deba ampliar la superficie con caña de azúcar en Tucumán, cultivo que actualmente se extiende en 217.000 hectáreas. "Es probable que se amplíe el área con caña, pero en todo caso dependerá de cada ingenio y de la mayor demanda que el programa pueda suponer para los cañeros independientes. Esto implicará inversiones en deshidratación y destilerías, y en las etapas agrícolas y de molienda." La firma Azucarera Los Balcanes, propietaria del ingenio La Florida, ya está produciendo unos 240.000 litros por día de alcohol listo para mezclar con nafta. Los Balcanes no sólo tiene la estructura para producir alcohol deshidratado, sino que cuenta son su propia empresa petrolera de segundo grado (Covemat), flota de camiones y red de 35 estaciones de servicio para vender etanol a empresas y usuarios. Además, se encuentra en conversaciones con algunas petroleras (entre las que se cuenta Repsol YPF) para abastecerlas de este biocombustible a gran escala. "Tenemos la estructura completa: una fábrica con capacidad para llegar a producir 400.000 litros por día de alcohol para nafta, una petrolera de segundo grado que puede almacenar y despachar 12 millones de litros de bioetanol y nuestra propia red de estaciones de servicio, a través de las cuales venderemos naftas mezcladas Northwest", puntualizó Rocchia Ferro. Los Balcanes además está acondicionando su fábrica para producir etanol de maíz en los meses en los que no hay caña (la suya será la primera fábrica en el mundo en producir conjuntamente etanol de caña y de maíz) y cogenerar energía para la red (unos 60 MV) a través de la quema del bagazo, residuo de la caña que genera vapor para movilizar las maquinarias de los ingenios. Gabriel Sustaita, responsable del área de bioetanol de Los Balcanes, explicó que de una hectárea de caña se pueden obtener entre 60 y 85 toneladas de caña y unos 6000 litros de alcohol de melaza. El maíz, en cambio, tiene una productividad menor para los biocombustibles: de una hectárea en el Norte, con rendimientos a razón de 7,5 toneladas por hectárea, salen 2400 litros. Pero la fabricación combinada de biocombustibles a partir de la caña y del maíz permite hacer un uso más eficaz de la capacidad instalada, permitiendo producir alcohol de melaza en los meses en que no hay caña. "Las posibilidades de aprovechamiento energético de la caña son infinitas: con la quema de bagazo y de la maloja (derivados de la fabricación de azúcar) se puede cogenerar energía; con la basura orgánica, hacer biofueloil; con la vinaza, que se usa para fertilizar campos, se podría hacer también biogas y concentrar sales para fertilizantes", explicó Sustaita. Por su parte, el director técnico de la EEAOC, ingeniero Daniel Ploper, explicó que la institución está buscando apoyo financiero nacional y del exterior para el desarrollo de un programa de bionergía, que comprende la producción de biocombustibles y la cogeneración de electricidad en los ingenios azucareros. Hace pocos días, una delegación de técnicos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) visitó nuestra provincia, junto a Andrés Leone, titular del Programa Nacional de Biocombustibles. El BID dispone de una línea de financiamiento para la producción de biocombustibles (investigación y desarrollo tecnológico) que podría se aprovechada, según manifestó el director de Investigación y Tecnología Agropecuaria de la EEAOC, Gerónimo Cárdenas. Ploper dijo que el Programa de Bioenergía de la Experimental también apunta a otras formas de generar energía renovable, incluyendo especialmente el uso de los residuos de la caña como materia prima. "Diversas alternativas se están investigando en varios países, y nosotros nos estamos sumando a ese camino. Para ello, estamos armando grupos de trabajos con especialistas argentinos y del exterior, que por ejemplo investigan la fabricación de etanol a partir de la celulosa de restos de cosechas, de plantas y de árboles", subrayó. Para los especialistas de la EEAOC, "Tucumán está en condiciones de ingresar de inmediato al mercado de los biocombustibles, pues no sólo tiene un parque industrial apropiado, donde se está produciendo bioetanol de 96°, sino que cuenta con la tecnología para transformarlo en anhidro, que es como se lo emplea en las mezclas para combustible". Debe sumarse a esto algo no menor: Tucumán posee caña como para abastecer esta nueva producción, y está en condiciones de destinar nuevas áreas al cultivo, y de continuar incrementando la productividad de su cañaveral. "No debe olvidarse que con las nuevas variedades de caña, los litros de etanol a producir por tonelada de materia prima pueden incrementarse", concluyó Cárdenas.

El cañaveral puede ser un gran polo energético

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Edicion N° 311 -- Jueves, 15 de Febrero de 2007

EL ALCOHOL SE CONVERTIRA EN LA VEDETTE DEL SECTOR AZUCARERO TUCUMANO. MAYOR PRODUCTIVIDAD.

ELECTRICIDAD

  • Los grupos azucareros SER (ingenios Santa Bárbara y Ñuñorco) y Los Balcanes (ingenios La Florida y Aguilares) avanzan en gestiones para cogenerar energía eléctrica. Cada ingenio de Tucumán cuenta con una usina eléctrica, que funciona a vapor de calderas que, a su vez, son alimentadas con gas, bagazo de la caña o fuel oil, razón por la que la idea es que utilicen esta maquinaria no sólo para autoabastecerse, sino también para suministrar energía al sistema público.
  • Las inversiones necesarias para que un ingenio pueda generar 10 megavatios por día rondan, los 10 millones de dólares. Hace pocos días, una delegación de directivos de SER -encabezada por su titular, Julio Colombres- viajó a Brasil para interiorizarse sobre la cogeneración de energía que llevan adelante los ingenios de ese país y buscar asesoramiento técnico.
  • "Haciendo bien los deberes algunos ingenios podrán cogenerar en la zafra 2008, entendiendo por ello estar en condiciones de suministrar cantidades importantes de electricidad al sistema público", dijo Colombres.

"Tucumán puede ser la proveedora privilegiada de alcohol para 2010, cuando el plan de biocombustible que regirá en la Argentina requiera el etanol para la mezcla del 5% con combustibles", indica un informe del Centro Azucarero Regional Tucumán (CART). Hoy, Tucumán aporta alrededor del 75% de los 200 millones de litros de alcohol que produce anualmente el país, de los cuales 130 millones van al mercado interno (para alcoquímicos y bebidas) y el resto se exporta. Las destilerías de los ingenios tucumanos estarán en condiciones de proveer entre 240 y 250 millones de litros de alcohol por año en 2009. Este año, el ingenio La Florida inauguró la destilería más grande del país, que producirá 350.000 litros de alcohol por día y unos 100 millones de litros por año. El objetivo es conseguir etanol no sólo a partir de la caña de azúcar, sino también del maíz para permitir que la actividad sea constante durante todo el año y no se limite al período de la zafra que suele durar entre cinco y seis meses. Brasil es el mayor productor y consumidor de etanol del mundo. Desde los años 1980, Brasil ha desarrollado una extensa industria doméstica del etanol como combustible a partir de la producción y la refinación de la caña de azúcar. Brasil produce aproximadamente 15 mil millones de litros de etanol por año. Con inversiones que rondaron los 100 millones de dólares en el último año, los empresarios azucareros tucumanos apuntan ahora a lograr que los ingenios puedan producir etanol en forma masiva a partir de 2009. El récord de producción alcanzado este año por el sector azucarero refleja la recuperación de una actividad que apuesta a seguir creciendo en el futuro, teniendo al alcohol como un negocio alternativo de gran proyección. El director de la sección caña de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC), Jorge Scandaliaris, expresó que "Tucumán fue líder y estuvo en la avanzada de los biocombustibles, cuando en la década del 80 lanzó un plan de producción de alcohol. En momentos mucho más difíciles que los actuales, se impuso el alcohol como alternativa. El Gobierno nacional por entonces aceptó e incorporó al alcohol como un producto que le interesaba, pero luego le restó apoyo y repercutió en los precios, y no era rentable". "Hoy la actividad azucarera está creciendo significativamente en productividad y eso significa mayor disponibilidad de materia prima y en calidad, lo que significa que se pueden extraer mayores rindes de alcohol." Advirtió que se debe definir un plan de tratamiento de efluentes. "Es complicado este tema, pero trabajando se pueden encontrar soluciones apropiadas. Hay que estudiar las inversiones y en cada ingenio habrá que analizar específicamente las alternativas", añadió. Scandaliaris, afirmó que están dadas las condiciones para que la próxima zafra sea exitosa. "Hay muchos cultivos nuevos, renovaciones y expansiones, lo que seguramente contribuirá. Pero lo importante es saber cómo se desarrollarán las condiciones climáticas, que es lo decisivo. Por ahora, la base de partida es buena, porque hay cañaverales jóvenes", puntualizó. Respecto a una posible expansión en la superficie cultivada con caña, el director de la Eeaoc estimó que se dará en la medida en que la rentabilidad sea la apropiada. "Si hay posibilidades para colocar azúcar en el mercado internacional, o para producir alcohol, el cultivo puede seguir creciendo. Pero todo dependerá de que se den esas condiciones de mercado", advirtió. Con respecto a eventuales problemas que puede traer la expansión del cañaveral, Scandaliaris afirmó que lo negativo sería que no haya una buena armonía entre lo que requiere el mercado y lo que se puede producir. "Es decir, que tuviésemos una cantidad de caña creciente, y no hubiera mercado suficiente para abastecer a precios rentables. Pero si hay mercado la expansión es positiva, porque genera más trabajo, se incrementa la escala de producción y se gana en rentabilidad." El especialista resaltó que para que esto suceda hay que salir a ganar nuevos mercados y luego conservarlos. "Hay que diseñar una estrategia, ya que la caña de azúcar aparece como una opción de recurso energético. Pero eso significa todo un trabajo de reconocimiento del mercado. Si pensamos sólo en el mercado interno de azúcar vamos mal, porque la cantidad de caña que hay excede notoriamente las posibilidades de consumo del país", sostuvo. "Tucumán puede llegar a producir dos millones de toneladas de azúcar en 2010", aseguró el empresario Jorge Rocchia Ferro, propietario del ingenio La Florida. El mayor rendimiento se debe fundamentalmente a la aparición de nuevas variedades de cañas de azúcar. Actualmente se producen 8.180 kilogramos de azúcar por hectárea, lo que marca un avance importantísimo en la productividad, ya que en 1997 el rendimiento por hectárea era de apenas 5.760 kilos. La superficie sembrada en Tucumán en la última zafra fue de 203.170 hectáreas, según las cifras oficiales. Para este año se pronostica una expansión de entre un 5 y un 8% en las tierras con caña de azúcar. "La perspectiva para el futuro es fantástica", aseguró Rocchia Ferro, quien destacó que Tucumán es un ejemplo en la Argentina ya que el sector azucarero abastece al mercado interno a un valor menor al que tiene el producto en el mercado internacional. "El sector azucarero maduró y se privilegia a la ciudadanía en un país que no puede darse el lujo de permitir que se escapen los precios", indicó el empresario.

http://www.contexto.com.ar/nota.asp?edicion=211&id=7820&rubro=Azúcar&id_rubro=165

Jorge Rocchia Ferro: un pozo petrolero que no se agota

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Edicion N° 299 -- Miércoles, 15 de Febrero de 2006

La fabricación de alcohol abre un ancho horizonte al sector azucarero. Fuente de energía renovable. El antecedente del Plan Alconafta.

"En Tucumán con la caña de azúcar tenemos un pozo petrolero inagotable. El mundo necesita nuevas fuentes de energía renovable, y la caña de azúcar jugará un rol cada vez más preponderante en ese sentido. Tucumán en las próximas décadas seguirá siendo azúcar, pero también será alcohol", sostiene el empresario Jorge Rocchia Ferro, dueño del ingenio La Florida, e impulsor del uso energético de los subproductos de la caña. "La llegada de la empresa agroquímica Atanor al ingenio Concepción, buscando especialmente su autoabastecimiento de alcohol, marca una tendencia que se profundizará en los próximos años", remarcó. "Tucumán tiene un enorme futuro si desarrolla el potencial energético de la caña. Podemos producir alcohol, un elemento cuyo precio se incrementa año a año, y que será cada vez más buscado por la necesidad de nuevas fuentes de energía. El mundo va inexorablemente a la energía renovable. En Estados Unidos hay 14 estados que usan el alcohol anhídrido -que se puede obtener de la caña- como aditivo para las naftas. En Brasil se utiliza 25% de alcohol en las naftas." Empujada por la suba de los precios petroleros, hoy la nafta vale en Brasil un 70% más que la alconafta o combustible de bioetanol derivado de la caña de azúcar que los brasileños eligen cada vez más para llenar los tanques de sus autos. Según el presidente Lula, los biocombustibles representan la vanguardia de una nueva revolución energética liderada por Brasil en un mundo donde la caída de las reservas y el crecimiento de economías emergentes como China están haciendo del petróleo caro un dato estable de la realidad. "En la Argentina, se avanza en un proyecto para incorporar un 5% de alcohol anhídrido -reemplazando a otros antidetonantes- en las naftas. Para cubrir esa demanda, se necesitarán 240 millones de litros de alcohol al año", afirmó Rocchia Ferro. Anualmente, se producen uno 164 millones de litros en el país, y 110 millones de litros en Tucumán, exportándose 55 millones de litros. Nuestra provincia cuenta con larga experiencia en la materia. Ya en 1922 una publicación de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres informaba sobre la posibilidad del uso de alcohol como combustible. En mayo de 1928 se llevó a cabo la primera experiencia, utilizándose una mezcla carburante llamada "combustible Giacosa", por ser su inventor Luis Giacosa. Dicha mezcla empleaba 15% de petróleo crudo, 5% de metileno y 80% de alcohol. En 1942, el gobernador Miguel Critto utilizó un vehículo accionado con un combustible que tenía el 30% de alcohol desnaturalizado y el 70% de nafta, para recorrer los cerros tucumanos, con excelente resultado. En el Departamento de Investigaciones y Desarrollo de YPF se realizaron ensayos sobre este tema desde 1940. En 1978, en medio de los remezones de la crisis petrolera, se relanzó en Tucumán la idea de adicionar alcohol etano a las naftas. Todos estos intentos realizados en casi 50 años no alcanzan continuidad sino a partir de 1979 cuando se inició en la Estación Experimental, bajo la dirección del doctor José Luis Bustos, el Plan Alconafta. Varias fábricas automotrices pusieron a disposición pares de vehículos idénticos, para que los experimentadores pudiesen hacer funcionar en cada caso una unidad con nafta pura y la otra con alconafta, desarmar los motores a ciertos intervalos y comparar los desgastes. El 15 de marzo de 1981 en Tucumán comienza la venta masiva de alconafta común, una mezcla con 12% de alcohol etílico y el resto nafta común. Luego se incorporan Salta y Jujuy con lo que se dio por finalizada la primera etapa, cuyo objetivo era absorber los excedentes de alcohol de melaza, sin extender los cultivos de caña. En 1983, en tanto, se lanza la alconafta súper. Hasta 1987 quedaron 12 provincias integradas al plan, consumiendo 250 millones de litros de alcohol anhidro por año. La industria y el cañaveral existentes poseían capacidad para producir 450 millones de litros. En los años siguientes las zafras no fueron buenas, por lo que no se pudo cubrir la demanda de alcohol. Por otra parte, el precio internacional del azúcar recuperó rentabilidad, haciendo que el plan alconafta fuera dejado de lado poco a poco, hasta desaparecer. Hoy el escenario ha cambiado. La última zafra marcó un récord histórico de producción, el precio del petróleo está por las nubes y seguiría subiendo, y la demanda de energías no renovables va en ascenso. El proyecto de biocombustibles establece la creación de la Comisión Nacional de Bioenergía. Los emprendimientos industriales que generen estos combustibles no serán alcanzados por el Impuesto a los Combustibles Líquidos y el Gas, siempre y cuando cumplan con un estándar de calidad predeterminado. "La industria azucarera es la mejor preparada para abastecer la demanda de alcohol. Todos los ingenios tucumanos tienen destilerías. Hay que invertir y renovarlas", afirmó Rocchia Ferro. "Rápidamente, Tucumán puede producir el doble de alcohol, como primer paso para convertir a los cañaverales en una fuente genuina y sostenible de energía."

http://www.contexto.com.ar/nota.asp?edicion=197&id=7336&rubro=&id_rubro=165

Tucumán tiene el mejor sustituto del petróleo

http://bipp.com.ar/noticias/?p=1736

Biocombustibles elaborados de este cultivo reducen las emisiones de dióxido de carbono en un 85%. La provincia argentina de Tucumán es una importante productora de alconafta. El ciclo de vida del bioetanol producido a partir de la caña de azúcar emite alrededor de un 85% menos de dióxido de carbono que la nafta elaborada únicamente con petróleo, según un informe del Worldwatch Institute y de la Agencia Internacional de la Energía. Además, la fabricación de este tipo de combustible no afecta el precio de los alimentos. En Argentina, la provincia de Tucumán es pionera y líder en la producción de alconafta.

El bioetanol de caña de azúcar es más efectivo en la disminución de emisiones de dióxido de carbono, que el que se produce a partir de cereales, o remolacha. Pero igualmente el uso de este combustible es cuestionado por la subida de los precios de los alimentos y la falta de seguridad sobre su sostenibilidad. En Brasil el 45% de los carburantes proviene de esta fuente.

La provincia de Tucumán es pionera en materia de biocombustibles. En 1979 inició, luego de muchos años de investigación y experimentos, el Plan Alconafta que tenía por objeto promover la utilización del alcohol etílico como combustible. La alconafta común es una mezcla con 12% de alcohol etílico y el resto, nafta común. Para 1987 doce provincias integraban el Plan. A partir de 2010 será obligatorio ‘cortar’ las naftas con un 5% de biocombustible.

Fuente: Periodismo.com

Esta noticias ha sido posteada en el 22-07-2008

Biocombustibles: Hoy la demanda no tiene techo

www.atcitrus.com
Nota publicada el día: 18/2/2008

El avance de la tecnología, la demanda y las inversiones es explosivo. El bioetanol es muy rentable, mientras que el biodiesel aun requiere subsidios. En Argentina hay inversiones, pero son incipientes con relación al potencial.

POTENCIAL EN ARGENTINA
Por tener energía propia, no tenemos una conciencia nacional -desde lo público ni lo privado- de ese recambio profundo de matriz energética para obtener lo máximo posible de las fuentes renovables de energía. Tenemos sin embargo un problema de crisis energética. Se ha cortado el suministro de electricidad a las fábricas en invierno. El abastecimiento de gas no está asegurado.
"Con todo esto, hay inversiones aisladas, que son importantes en el caso del biodiesel, pero en proporción a lo que podría ser, estamos en un estadío muy preliminar", afirma Fraguío.
"Todo el complejo sojero-aceitero tiene sin embargo un potencial grande, y en la medida que el aceite de soja lo permita por razones de precios, Argentina podría estar exportando uno o dos millones de toneladas de biodiesel por año, que es una magnitud importante".
Por otro lado está el potencial de los cereales en Argentina para hacer etanol. "El área sembrada con sorgo cayó un 90% en los últimos 30 años. El sorgo tiene un potencial enorme para producir etanol, para el mercado interno o externo. También la Argentina puede aumentar mucho el área sembrada con maíz y al mismo tiempo, haciendo la rotación con soja, aumenta los rendimientos de soja por hectárea en un 15 a 20%".
"Según un estudio que hicimos en Maizar -comenta Fraguío-, Argentina podría aumentar muy fácilmente su producción de maíz y sorgo en unos 10 millones de toneladas, con eso se pueden producir unos cuatro millones de metros cúbicos de etanol y eso podría ser todo para exportación.

La industria de biocombustibles está en una explosión de innovación incesante y es la que crece más rápido en el mundo, mucho más que las telecomunicaciones, la electrónica, la informática". Quién afirma esto es Martín Fraguío, profesor de Agronegocios de la UCA y director ejecutivo de Maizar. Hace poco representó a la Argentina en el Foro de Biocombustibles Agrícolas, organizado por el gobierno de Estados Unidos, donde estuvieron técnicos e investigadores de 44 países.
Allí llegó a la conclusión de que estamos ante un cambio de paradigma desde un sistema energético mundial basado en los combustibles fósiles a otro mucho más atento a los recursos renovables y su uso eficiente.
En el caso de los biocombustibles, "el cultivo que está creciendo más rápido hoy en el mundo es la caña de azúcar -informa Fraguío-, motivado enteramente por la demanda para la producción de etanol, que a su vez se destina a sustituir la nafta. Todos los países de Africa, Asia y América que tienen producción de azúcar la están ampliando en gran escala a tal fin".
Estados Unidos por su parte, está trabajando fuerte para la producción de etanol en base a maíz. "Su industria de etanol es la más grande del mundo y el volumen de maíz que utiliza es muy grande. Esta tecnología sigue avanzando a grandes pasos y se pliegan a ella países de Europa, Asia e inclusive africanos".
Hay pues una enorme expansión de la producción de etanol en el mundo y lo destacable es que todos los proyectos son rentables. "Los bajos costos de producción hacen que la rentabilidad de las plantas de etanol sea muy alta y el período de repago de las inversiones muy corto", afirma.
"No hay subsidios en esta industria y sí fondos muy abundantes interesados en invertir. Un actor muy importante en el financiamiento de esto es el BID, que tiene una prioridad en el desarrollo de fuentes renovables. Y en el caso de las plantas de etanol, cumplen dos finalidades energéticas: generación de electricidad por un lado y sustitución de naftas por otro".

BIODIESEL: UN CASO DISTINTO
El biodiesel tiene un gran desarrollo en Europa, especialmente en Alemania -que reúne el 70% del total de la producción europea- sobre la base del cultivo de colza y con un nivel de subsidios y de apoyo estatal muy grande.
"En los países en que se está desarrollando, la rentabilidad del biodiesel es muy baja o negativa -advierte Fraguío-, salvo el caso de Malasia, que utiliza aceite de palma que tiene un precio relativamente bajo. En general, el problema es que un litro de aceite vegetal vale más que uno de gasoil y de cada litro de aceite se obtiene uno de biodiesel. Entonces, para sustituir se necesita un sistema que asegure la rentabilidad. Por eso el crecimiento del biodiesel es rápido, pero no tanto como el etanol. De todas maneras daría la impresión de que va a ir haciéndose más competitivo sobre la base de otros cultivos, como la palma africana, de la que se obtiene mucha producción por hectárea. En Brasil, China y la India se está trabajando con aceites que no son comestibles, sino que son tóxicos y en base a ellos se podría generar una industria de biocombustibles más rentable".
Un factor determinante de la rentabilidad de un tipo de biocombustible, es la productividad por hectárea. "En el caso del cultivo de soja -que nosotros conocemos bien- una hectárea rinde 4.000 kilos de soja, que se van a transformar entre 400 y 800 litros de aceite, que a su vez van a dar lugar a la misma cantidad de biodiesel por hectárea. Pero la industria brasileña de etanol, está produciendo alrededor de 3.700 litros de etanol por hectárea de promedio en toda la industria. Y cuando una hectárea de caña de azúcar, moderna, va sólo a etanol, produce 7.000 litros por hectárea. En Estados Unidos, una hectárea de maíz, está produciendo 4.200 litros de etanol por hectárea. Con explotaciones de mayor rendimiento se llega a 5 a 6.000 o más litros por hectárea".
O sea como factor de uso eficiente de la tierra: con una hectárea de soja se sacan 700 litros de etanol y con una de maíz, 4 o 5.000 litros.

DEMANDA SIN TECHO
La perspectiva es que la demanda va a seguir subiendo sin techo a la vista, por las regulaciones que obligan a un progresivo mayor uso de biocombustibles. "Frente a esa realidad todos los países están buscando el autoabastecimiento -explica Fraguío-. Así Europa está siendo muy proteccionista, importando lo mínimo posible y en consecuencia no está cumpliendo con las metas de incorporación de biocombustibles, que por ahora son voluntarias. Pero en el votante europeo, este no cumplimiento debido a la presión del lobby agrícola no causa mucha gracia. Quiere que se cumpla. Y en realidad, entre importar petróleo de los países árabes o importar biodiesel de los países en desarrollo, en el fondo no cambia la ecuación: es todo importación. Entonces, se está discutiendo para Europa una meta muy ambiciosa para el año 2020: que se utilice un 10% de etanol o biodiesel por parte de todo el parque automotor, pero en forma obligatoria. Esto se sumaría a los casos en que el porcentaje de corte es mayor, como en Alemania o en que los autos utilizan casi un 100% etanol como en Brasil".

¿MAIZ O SOJA?
En Estados Unidos hubo un aumento enorme del área sembrada con maíz: seis millones de hectáreas más que el año anterior, mientras que la soja perdió cerca de dos millones de hectáreas.
"Pero eso no quiere decir que pase igual en todos lados -precisa Fraguío-. En Argentina por caso, es probable que eso no ocurra. Este año el área sembrada con soja va a aumentar más que la sembrada con maíz, porque todavía hay zonas en que la frontera agrícola puede seguir avanzando y por otro lado Argentina tiene toda una industria aceitera, mientras que no cuenta con una demanda interna de biocombustibles".
"La industria mundial de biocombustibles todavía está en un estado embrionario y los países le van poniendo distinto énfasis según sus necesidades".
"Hay que pensar que Estados Unidos produce más de la mitad del maíz de todo el mundo -agrega- y casi un 25% de su cosecha va para biocombustibles y hace tres años iba el 5%. El aumento de la demanda es gigantesco".
Estados Unidos está tratando de llegar a un 10% de biocombustibles en la mezcla y el etanol que se va a producir este año es un poquito más del 3% del consumo total americano de naftas. "Si bien pasó algo que fue sorpresivo -señala Fraguío-, como que el precio del etanol cayó por debajo del de las naftas, esto fue porque la industria es todavía un poco infantil y creció demasiado la producción, sin que acompañara la infraestructura".
"Es increíble la disponibilidad de capitales que hay para esta industria -enfatiza-. Antes en las crisis energéticas, las inversiones iban para la industria del petróleo y el gas, hoy comienzan a volcarse a energía eólica, biomasa, cultivos energéticos. Hay un ritmo de innovación alucinante tanto en cultivos, en tecnologías como también en motores adaptados a estos nuevos combustibles: es una verdadera carrera de patentes y un cambio gigantesco".
Y los aumentos de precios de los commodities agrícolas están viculados con este tema. Un reciente trabajo del Banco Mundial lo pone en claro: Esta nueva demanda genuina para uso energético, impide que la liquidación subsidiada de excedentes agrícolas por los países desarrollados tire los precios abajo, arruinando la economía de los países pobres de base agrícola. Ahora esos productos tienen piso y es poco probable que bajen, con lo cual también hay un mayor incentivo para invertir en una agricultura de altos rindes".

Fuente: Prensa Económica